Cuando leí en el periódico que un coche bomba había matado a 30 personas en la calle de los libreros, en el centro de Badgad, supe que tenía que volver a escribir. Escarbar en el ánimo día a día. Respirar tinta con los dedos manchados de gris. Explicarme el mundo. Inventar palabras y gritar, tan fuerte, que tiemblen los edificios más altos de la ciudad. Me miro y me digo que esta es la vida que elegí vivir.
Otra vez mirando con otros ojos.
Marzo 7, 2007 a las 9:07 pm |
Te leo y veo en ti las palabras bailándote en las manos.
Escribe, las palabras son necesarias para callar este mundo tan loco.
*Lejos, se que llegarás lejos.