Viaje a donde nunca quisimos estar
La lluvia pareció un presagio. Una hora más de espera, de angustia, dirán algunos. Pero lo de ayer no fue sino un eslabón más de esa cadena de desbaratos que ha sido esta temporada para el Real Zaragoza. Noventa minutos, 3-2, la gente saliendo de los bares con la cabeza gacha y, en los labios de todos los zaragocistas, el deseo de que sólo fuera una temporada de castigo. Me gusta el fútbol, pero no entiendo de tácticas ni de estrategias. Me llega lo justo para saber qué es un 4-4-2 o cuándo hay fuera de juego. Por eso no hablaré aquí ni de métodos ni de dinero (que no sé si en el fondo son la misma cosa). Hablaré mejor de sentimientos. Porque puede que no esté de moda entre los “modernos- intelectuales” decir que te gusta el fútbol, que te emocionas viendo como unos cuantos chavales corren detrás de una pelota de cuero. Pero a mi eso de emocionarme me ha pasado y es una sensación especial. Hoy, a pesar de este día de cabezas bajas, me da por acordarme de una tarde de febrero de 2006 y de un partido con muchos goles. Recuerdo como el Real Zaragoza pareció un grande y como mi padre y yo nos enlazábamos con cada nuevo gol en La Romareda. Y puede que venga de ahí esa emoción que siento. Porque a mi, el fútbol, me huele a pipas, a manta en las piernas, a cierzo en la Romareda y a mi padre agitando los brazos cada vez que el cuero se estrellaba en las redes del contrario. Y, esa sensación, ese momento, sí que es increíble.
Etiquetas: descenso, Real Zaragoza, Segunda

Mayo 20, 2008 a las 4:32 pm
Ya lo siento por el recuerdo con tu padre.
Que sepas que a mí no me ha alegrado
(pero… Hala Madrid!
)
Mayo 23, 2008 a las 12:21 am
Porque a mi, el fútbol, me huele a pipas, a manta en las piernas, a cierzo en la Romareda y a mi padre agitando los brazos cada vez que el cuero se estrellaba en las redes del contrario. Y, esa sensación, ese momento, sí que es increíble.
Esto es un ejemplo dec ronica deportiva requeteway.
(soy sara, la de la hermosa cara, ven a aver a los anfibios)!
Mayo 23, 2008 a las 10:47 pm
Gracias… por ser como eres.
¡Te quiero!
Mayo 24, 2008 a las 8:38 pm
a mí no me gusta el fútbol
no porque no entienda cómo la gente se puede emocionar viendo a cuatro chavales correr detrás de una pelota
es porque me aburre , pero igual que me aburre el tenis, la fórmula uno, el balonmano, el baloncesto y la tele en general
pero supongo que si tuviese un recuerdo de fútbol como el tuyo con pipas y mantas en los pies, lo miraría de otra forma
^^
Mayo 25, 2008 a las 7:39 pm
Hasta los 16 años el fútbol fue una pasión para mí. Alguien, ignorante sin duda, decidió que no se me daba mal del todo, por lo que jugué en la cantera del equipo de mi ciudad(Córdoba). Uno de las imágenes de mi infancia que recuerdo con mas cariño, es a mi padre en la banda del campo de juego observando el partido con emoción. Me acompaño en todos y cada uno de los partidos que jugué por Andalucía.
Al igual que tú, acudíamos cada domingo al Nuevo Arcángel a ver jugar a nuestro equipo. A celebrar sus victorias y sufrir sus derrotas y, estoy seguro, eso fortaleció nuestra relación para siempre.
El tiempo pasó, y ahora uno intenta buscar los buenos momentos en cosas más enriquecedoras que el fútbol, pero, aún hoy, cada vez que veo un partido del Córdoba, siento que viajo en el tiempo y vuelvo a ser un niño que disfruta con los goles de su equipo y comparte la alegría con ese ser, por aquel entonces superior, al que cariñosamente llamo papá.
Junio 19, 2008 a las 11:07 am
Somehow i missed the point. Probably lost in translation
Anyway … nice blog to visit.
cheers, Filarial.