Hasta el momento me ha sido imposible comprar el segundo número de Público. El periódico estaba agotado en los tres quioscos de mi barrio (el Arrabal, en Zaragoza) a los que he ido. Los quiosqueros se quejaban porque habían recibido pocos ejemplares y estos se habían agotado a primera hora de la mañana. Tenía pensado esperar a tener el segundo número entre mis manos para dejar por aquí mis primeras impresiones sobre Público. Aunque, visto lo visto, tendré que pegarme un buen madrugón en mi último día de vacaciones si quiero hacerme con un ejemplar mañana. Sólo unos apuntes de las sensaciones que me produjo el nuevo diario ayer.
A favor: equipo joven, el espacio el sur también existe, Labordeta y Meneses, las banderas que sostienen, el sello de Barceló en la cabecera, la sección de Culturas con las páginas diarias de Historia y Letras, Los lunes al sol (es una buena declaración de intenciones).
No tan a favor: el primer número resultaba incómodo de leer por el gran número de páginas debido, supongo, a la extensa presentación, diseño un tanto agresivo y demasiado color, el tema elegido para la primera portada (esperaba algo más original).
En cualquier caso, poder hablar de un nuevo periódico es una excelente noticia para todos aquellos que queremos ganarnos la vida con esto. Y, para mañana, aumenten la tirada ¡por favor!.
