Archive for the ‘Oriente’ Category

Las cartas de Gervasio Sánchez

marzo 22, 2008

La Guerra de Irak se ha convertido en algo cotidiano. En una porción de oriente en cada boletín informativo. Una explosión, varios muertos, una cucharada y un sorbo de vino. Pero siempre hay un intermediario entre el dolor y el olvido. Y a veces hay un Gervasio Sánchez y puede que no sea suficiente, pero ya es bastante. Si quieren desafiar a la indiferencia, no duden en visitar Cartas desde Bagdad.

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Ayer morían en Irak. Hoy también.

marzo 22, 2008

Hace cinco años yo tenía catorce. Estudiaba 3º de la ESO en el IES Avempace, en Zaragoza. No recuerdo exáctamente qué es lo que hacía cuando comenzaron a abrirse bombas en el cielo de Bagdad. Pero echando la vista atrás me vienen imágenes de aquel curso marcado por las protestas en las aulas y fuera de ellas.

Esta mañana me he puesto a ordenar mi habitación y he encontrado mi agenda escolar del curso 2002/2003. Desde el mes de diciembre todas las páginas están manchadas con frases que nos decían nuestros profesores, letras de canciones y toda clase de consignas que clamaban contra la invasión. Por aquel tiempo mi instituto era una miscelánea de conciencias de varias generaciones empeñadas en hacer ver al barrio, a la ciudad, al mundo, incluso, la atrocidad de aquella ocupación. Las asociaciones de estudiantes llenaban con carteles y convocatorias de huelga las paredes de todo el centro, alumnos y profesores anudaban conocimientos y reflexiones, ideaban proyectos y salían a la calle para gritar bien alto “No a la guerra”. Mientras, en el salón de actos, el Teatro Avempace ensayaba la obra Guernica, de Jerónimo López Mozo. El 19 de marzo de 2003 fue el estreno, todo el centro se unió en “una ceremonia colectiva, un clamor de los hombres y mujeres que exigimos la PAZ, una PAZ duradera y fértil, una PAZ con mayúsculas”. Aquel momento de verdad creí que podíamos cambiar algo, yo sólo tenía catorce años y a mi alrededor todo era enorme. Somos muchos -pensaba- somos muchos y todos estamos de acuerdo en algo.

Ahora que soy algo mayor, parezco una romántica escribiendo esto. Me miro y me veo cinco años atrás, haciendo de pajarillo del Guernica en la obra de López Mozo, repartiendo chapas en las que ponía “no más sangre por petróleo”, sintiendo una punzada cada vez que en la radio, el locutor de turno, anunciaba que se intensificaban los ataques en Bagdad, la ciudad de los califas y los poetas y en el resto de Irak, el país dolido. Me duele el silencio en las conciencias (en mi conciencia) pero más me duele cada bomba y cada muerto.

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Concentración de alumnos de instituto de Daroca, a la que nos unimos en una excursión por la zona.

No. Diguem no, jo dic no, nosaltres no som d´eixe món.

La mujer muere en Irán

mayo 15, 2007

El aire de la ciudad de Teherán está lleno de los gritos invisibles de las mujeres que no se maquillan y visten ropuch y pañuelo. Los vigilantes del decoro ahogan su clamor en los calabozos de las comisarías. Malditos.

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Ayer morían en Bagdag. Hoy también.

marzo 15, 2007

Hace hoy tres cuatro años que los niños, las mujeres, los hombres de la ciudad de las 1001 noches duermen con el sonido de las bombas y sueñan con un amanecer sosegado. Hay viejos que dicen que hay que pensar con fuerza en algo antes de dormir si quieres soñar con ello. En Bagdag, antes de conciliar el sueño, evocan un país libre, calles que no repugnen, paz. En Bagdag están cansados de los dictadores que prometen libertad y luego van cortando alas… En Irak causan fatiga los que buscan la libertad con las pistolas, los que cambian burkas por armas. Cansados están ya de promesas, de robos, de invasiones, de abandono.

Hace hoy tres cuatro años se sucedían manifestaciones en todo el mundo. Algo se movía en las conciencias.

El problema es que hoy nuestras conciencias parecieron dormirse mientras, en Oriente, el sonido de las bombas es cada vez más intenso.

Y ahora tú, mi amor,

pequeña gran superpotencia

despiértame

y dime que las cosas van a marchar bien.

Que sembrarás de flores toda la ciudad.

Que me harás temblar.

Y ahora ven, mi amor,

salgamos a la calle bien temprano

para gritar

que en nuestro nombre nunca deberán cortar

las manos que sembraron,

que dieron calor.

Y si es en su nombre,

yo maldigo a dios.

Zona Cero -Ismael Serrano-

La esperaza todavá queda

Esto lo escribí hace un año. Y hoy, ilusa, me digo, que la esperanza todavía queda. Esperanza de paz.