El fin del verano

septiembre 9, 2009

Se me va. Se me escapa de las manos otra vez. Sin la piel bronceada, sin horas de mar en los pies, sin el granizado de limón de mi abuela Julia. Con la sensación de haber crecido por dentro, con una ciudad en el cuerpo, con una montaña de momentos. Y la Cité Universitaire, la rue Vavin y Nina y tú hablando de poesía en el Culture Populaire. También con un cubo de basura lleno de cervezas vacías y una canción con saxo en el día de mi cumpleaños. Llega el otoño, las bufandas gruesas y mi regreso a una ciudad que ya empezará a ser marrón.

mayo 21, 2009

Así te encuentras
con tu rara tristeza
con tu rara alegría
con esa melancolía de circo
del que se siente arlequín
función tras función

abril 16, 2009

Cala Non Capò

Llora lo que tengas que llorar
(nunca hizo mal un poco de sal en las mejillas)
pero cierra de una vez
el paraguas azul de los recuerdos

abril 14, 2009

Paisaje apaisado

y es entonces
horizontal tú
horizontal yo
con los pies desnudos
y helados
cuando me creo que
te quiero un poco
pero pasan los días
y no

Promenade

abril 14, 2009

voy a salir a la calle a calarme con polvo helado
voy a correr en la dirección contraria de los bostezos
voy a dar de comer a un gato negro
y voy a creerme la Maga en el Pont des Arts
violeta e ignorante

Paris

14 de abril en París con sabor a exilio

abril 14, 2009

Hoy es mi primer 14 de abril en otro país. El primero de tres sin manifestación de Cibeles a Sol, sin banderas tricolores en las solapas. Pero esta tarde voy a visitar a Sonia, la hija de Antonio Soriano, un republicano exiliado tras la Guerra Civil. Ella regenta ahora la Librairie Espagnole, un lugar ideal para encontrar todas las novedades literarias españolas o latinoamericanas y también un sitio para la memoria  y el agradecimiento humilde y del alma. Antonio Soriano ya no está, pero Sonia cuenta que, cada 14 de abril, sigue descorchando una botella de champaña junto a su madre y ambas alzan, emocionadas, sus vasos por la II República.

Librairie Espagnole

González Iñárritu y el cine universal

marzo 19, 2009

Ha llegado a la Filmoteca de París con las escenas de Biutiful, su última película, aún rondando por la cabeza y se ha sentado a hablar con el viejo compatriota Carlos Fuentes. Otros, los que hicimos fila en esta tarde de marzo en la que ya es primavera en París, nos hemos sentado para escucharle. Alejandro González Iñárritu, 45 años, rudo, piel morena, dos hijos (un tercero murió a los pocos meses de nacer) y tres película estrenadas. El joven bohemio que se cruzó el charco con 350 dólares y buscó a la vida sirviendo copas en un bar de Torremolinos. Luego, Amores Perros y 21 gramos y Babel. O, lo que es casi lo mismo, México, EEUU, el Mundo. Así, de una tacada. Dice pertenecer a una nueva generación de creadores mexicanos que han desafiado la figura del ranchito y han salido adelante a fuerza de talento y contribuciones privadas. No acepta los localismos en el cine y apuesta por una creación universal. Y no hay quién le quite la razón. ¿Qué otorga nacionalidad a una historia en un mundo cada vez más globalizado?, ¿quién es capaz de amarrar una película a un país si esta es el resultado del trabajo conjunto de las gentes de un mundo o, al menos, de una parte de él? Es una idea tan romántica como estúpida, pero puede que a veces el arte de filmar actúe un poco como un verdadero disipador de fronteras, aunque al final del día cada uno pose su cabeza sobre la almohada que refresca el estirpe.

González Iñárritu ha hablado también de la relación entre cine y literatura y ha destacado lo desafortunado de llevar a escena grandes novelas por la dificultad que entraña trasladar a la pantalla algunos recursos de la palabra. Diez páginas de una persona subiendo una escalera con sus olores, sus sabores y sus silencios se traducen en el cine a un tipo aburrido alzándose entre escalones, ha comentado. Y es que es cierto, el cine es una combinación inexacta de luces y sombras, vestuarios, diálogos, colores, música, escenario. Un conglomerado de imágenes masticadas, y no por ellos menos valientes o bellas, que dejan menos rincones para la imaginación. Porque, definitivamente, la palabra agua no moja.

Alboroto

marzo 14, 2009

Alcaller de este tiempo

cruza este charco

mírame con la frente alta

y descorcha otra botella

(que la noche es tan joven como nosotros)

World Press Photo 2008

febrero 13, 2009

Cuando la crisis económica se convierte en un policía apuntando con una pistola a los que no han podido pagar sus facturas.

World Press Photo 2008

Anthony Suau ha sido proclamado hoy ganador del World Press Photo 2008 en la categoría de Foto del Año.

Hoy todos hablan de esto

febrero 4, 2009

No termino de verle la gracia a esa bronca inventada para ganar audiencia. Menos aún cuando la reprendida es una becaria, una de esas personas, con título o no, que pasan su tiempo mendigando por el útimo puesto de una redacción a cambio de cuatro duros. No es lo más apropiado en estos tiempos en los que pasa esto, esto o esto. La broma no ha servido sino para ponerse a la altura de los neocon de Intereconomía y pasa sacar tajada y dar que hablar, claro.